En España está mal visto. En EEUU está bien visto. A un fracasado se le pregunta: ¿qué has aprendido?
Solemos ver éxito o fracaso como algo absoluto. La mayoría de las cosas son relativas, y en nuestro trabajo, a veces acertamos y otra nos equivocamos. Y equivocarse es fundamental para aprender. El peor error de todos es no equivocarse, porque si no te equivocas no asumes ningún riesgo. Cualquier cosa con valor, ha requerido tomar un riesgo. Si no se supera esto, se hará sólo lo convencional, y en eso, siempre habrá alguien mejor que tú. El emprendedor gestiona el riesgo: unos proyectos salen bien y otros mal, y dentro de los primeros, habrá cosas que se hagan mal.
El fracaso viene de una toma de decisiones. Unas se pueden prever, pero otras no, que se deben a que manejamos un escenario incierto. Cualquier otra decisión hace que el resultado sea diferente.
Fracasar es traicionarse a sí mismo: por ejemplo, odiar a su jefe e ir a trabajar todos los días, dirigir una empresa en el que los mejores empleados se van, etc. Steve Jobs fue despedido de Apple. Todo fracaso es muy relativo.

















